Las críticas hacia el proyecto político de la llamada Cuarta Transformación han escalado en México, donde distintos sectores acusan un intento por silenciar señalamientos considerados incómodos para el oficialismo.
De acuerdo con estas posturas, el gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador y su partido, Morena, buscarían frenar denuncias relacionadas con presuntos vínculos con el crimen organizado, así como con esquemas de financiamiento irregular y uso de recursos ilícitos.
Entre los temas señalados se encuentran el llamado “huachicol fiscal”, posibles actos de enriquecimiento ilícito y conflictos de interés que involucrarían a funcionarios y figuras cercanas al poder.
Las críticas también alcanzan a la Fiscalía General de la República y a fiscalías estatales, a las que se acusa de actuar con criterios políticos, protegiendo a aliados y persiguiendo a opositores.
Asimismo, se advierte sobre una presunta concentración de poder y el debilitamiento de contrapesos institucionales, lo que ha intensificado el debate público sobre el estado de la democracia en el país.