Un trabajador pescador conocido cariñosamente por sus allegados como “Chico Nuca”, había zarpado a bordo de la lancha “Josmarcito” desde las costas de Puerto Ángel antes de perder todo contacto en medio de severas condiciones meteorológicas que lo arrastraron mar adentro.
Durante el tiempo que permaneció varado a casi 240 kilómetros de la franja costera, el marinero tuvo que enfrentar severas tormentas, fuertes oleajes y un desgaste físico extremo provocado por la falta de alimento y la deshidratación.
El primer avistamiento clave ocurrió gracias a la tripulación de un buque mercante que transitaba por la ruta marítima y logró entablar comunicación con él, lo que permitió coordinar un despliegue operativo por parte de las autoridades navales con patrullas y aeronaves de búsqueda.
Tras ser localizado por un buque de la flota mexicana en la zona marítima de Huatulco, Oaxaca, el pescador fue abordado de inmediato para recibir los primeros auxilios y estabilizar sus signos vitales.
Posteriormente, fue trasladado a tierra firme para continuar con la atención médica correspondiente en un hospital de la región, donde finalmente pudo reencontrarse con sus familiares tras la angustiosa espera.