Salir a trabajar al campo representa cada vez mayor riesgo en algunas regiones de Michoacán, donde el uso de minas, artefactos explosivos improvisados y granadas ha dejado 44 víctimas en lo que va de 2026, 11 de ellas mortales.
De acuerdo con el Observatorio de Seguridad Humana de Apatzingán, en promedio se registra una afectación relacionada con explosivos cada 132 horas, es decir, cada cinco días aproximadamente. Los casos se concentran principalmente en municipios de Tierra Caliente y el oriente del estado, entre ellos Apatzingán, Uruapan y Cotija.
Aunque entre las víctimas hay elementos de seguridad y presuntos integrantes de grupos delictivos, también se encuentran trabajadores del campo, quienes diariamente recorren caminos rurales para realizar sus labores y obtener el sustento de sus familias.
El Observatorio advierte además que más de cuatro comunidades de Tierra Caliente han quedado deshabitadas debido a la violencia y al riesgo por explosivos. Entre ellas se encuentran Alcalde, El Guayabo, Cueramato y Cueramatillo, donde los desplazamientos forzados han aumentado.
Habitantes de las zonas afectadas han demandado una mayor presencia de las autoridades y condiciones de seguridad para quienes permanecen en estas comunidades, ante un fenómeno que continúa afectando tanto a la población civil como a quienes trabajan diariamente en el campo.












