El lobo mexicano podría enfrentar un nuevo escenario de riesgo en Estados Unidos luego de que el presidente Donald Trump firmara una orden ejecutiva para revisar si esta especie todavía cumple con los criterios para permanecer protegida bajo la Ley de Especies en Peligro de Extinción.
La orden, firmada el 4 de septiembre bajo el nombre “Supporting America’s Ranchers”, instruye al secretario del Interior, Doug Burgum, a determinar en un plazo de 90 días si el lobo gris y el lobo mexicano cumplen con los requisitos para ser retirados parcialmente o totalmente de la protección federal.
¿Podrían cazar al lobo mexicano?
La medida no significa que desde ahora esté permitida la caza indiscriminada del lobo mexicano. Sin embargo, la orden sí plantea facilitar las acciones letales cuando existan conflictos con el ganado o amenazas para la seguridad humana, además de pedir recomendaciones para retirar o reducir las protecciones de estas especies.
En caso de que el gobierno determine que se cumplieron los criterios de recuperación, comenzaría el proceso para modificar su estatus bajo la Ley de Especies en Peligro de Extinción. También se contempla trabajar con los estados para revisar sus propias normas y facilitar la eliminación de ejemplares que representen una amenaza.
La decisión ha generado preocupación entre grupos dedicados a la conservación, debido a que el lobo mexicano (Canis lupus baileyi) continúa siendo una de las poblaciones de lobos más vulnerables de Norteamérica. Organizaciones ambientalistas advierten que reducir las protecciones podría afectar décadas de esfuerzos para recuperar a la especie.













