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Mole de flor de cempasúchil: el sabor de Día de Muertos que conquista las cocinas de Michoacán

La flor que adorna altares y caminos también puede convertirse en ingrediente de un mole que reúne historia, identidad y sabores de la cocina mexicana.

Mole de cempasúchil (Crédito: Kiwilimón)

Con la llegada del Día de Muertos, la flor de cempasúchil llena de color los hogares, panteones y altares de Michoacán. Sin embargo, su presencia no se limita a las ofrendas: también puede llegar a la cocina y convertirse en un ingrediente especial para preparar mole, uno de los platillos más representativos de la gastronomía mexicana.

El mole de flor de cempasúchil es una preparación que aprovecha los pétalos de esta flor para aportar color y notas herbales a una salsa que puede combinarse con chiles, semillas, especias y otros ingredientes. Aunque existen distintas recetas, el resultado depende de las proporciones y los productos que cada cocinero utiliza.

Una flor ligada a la tradición del Día de Muertos

El cempasúchil es uno de los símbolos más reconocidos de las celebraciones del 1 y 2 de noviembre. En la tradición mexicana, su color y aroma se relacionan con las ofrendas dedicadas a quienes ya fallecieron, mientras que sus pétalos suelen colocarse en caminos que conducen hacia los altares.

En Michoacán, donde las celebraciones de Noche de Ánimas tienen una presencia importante en comunidades de la región lacustre, esta flor forma parte de la decoración de tumbas, viviendas y espacios ceremoniales.

Su uso en la cocina permite explorar otra forma de acercarse a este ingrediente durante una de las temporadas más significativas para las familias mexicanas.

El mole, una herencia de la cocina mexicana

El mole es una preparación con una larga historia en México. Sus distintas versiones reúnen ingredientes de origen indígena y productos que llegaron durante el periodo colonial, dando lugar a salsas con combinaciones particulares de chiles, semillas, especias y otros elementos.

La incorporación del cempasúchil ofrece una alternativa para experimentar con los sabores de temporada, sin dejar de lado las técnicas tradicionales de la cocina mexicana.

¿Cómo se prepara el mole de cempasúchil?

Aunque las recetas pueden variar, una preparación casera puede incluir pétalos de cempasúchil aptos para consumo, chiles secos, jitomate, cebolla, ajo, ajonjolí, almendras o cacahuates, especias y caldo.

Los ingredientes se tuestan o cocinan según corresponda, después se muelen y se mezclan para formar una salsa espesa. Finalmente, se agregan los pétalos preparados y se deja cocinar a fuego bajo para integrar los sabores. El mole puede servirse con pollo, guajolote o alguna otra proteína.

Importante: para cocinar, utiliza únicamente flores de cempasúchil identificadas como comestibles y cultivadas sin pesticidas ni productos químicos no aptos para alimentos. Las flores ornamentales de viveros o florerías no necesariamente son seguras para consumo.

Así, el mole de flor de cempasúchil ofrece una manera distinta de llevar a la mesa uno de los símbolos más representativos del Día de Muertos. Una preparación que une los ingredientes de temporada con la riqueza de la cocina mexicana y el significado cultural que esta flor conserva en Michoacán.

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