En una comisaría de Brasil, un vídeo captó a un oficial de seguridad pública que caminaba custodiando a un delincuente esposado justo en el acceso principal de la comisaría. Sin embargo, antes de cruzar la puerta para entregar al detenido, el uniformado detuvo por completo su marcha al percatarse de la presencia de una perrita en situación de calle que se encontraba en la entrada. El policía interrumpió la custodia por unos instantes para agacharse, llenarla de mimos y decirle palabras afectuosas antes de continuar con su trabajo.