Las intensas olas de calor provocaron la suspensión total del servicio de tranvías en la ciudad de Leipzig, Alemania, luego de que el material especial que sella las juntas entre los rieles y el asfalto se derritiera por completo.
Esta inusual situación generó que la sustancia viscosa obstruyera el paso seguro de las unidades, obligando a las autoridades de transporte a interrumpir temporalmente la circulación de varias líneas.
Equipos de mantenimiento técnico tuvieron que desplegarse de emergencia en las zonas afectadas para retirar el material dañado y realizar trabajos a marchas forzadas para reactivar la movilidad de los usuarios.