Conocidos popularmente como los "payasos del mar", los frailecillos destacan por su asombrosa capacidad de adaptación en su hábitat natural. Aunque no son muy hábiles al momento de aterrizar, son excelentes nadadores capaces de sumergirse hasta 60 metros de profundidad. Para cazar con precisión, utilizan sus alas para "volar" bajo el agua y sus patas palmeadas como el timón perfecto durante sus inmersiones.