Una gigantesca nube de langostas invadió una amplia zona, reduciendo la visibilidad para los automovilistas y causando daños en los cultivos a su paso. Millones de insectos cubrieron el cielo mientras las autoridades desplegaron aviones y equipos terrestres para intentar contener la plaga y proteger las áreas agrícolas. El fenómeno ocurre en el distrito de Kizlyar, en Daguestán, Rusia, donde continúan las labores para frenar el avance de la nube de langostas.