Las fuertes lluvias pueden provocar inundaciones repentinas que dejan a decenas de vehículos varados. Ante esta situación, especialistas y autoridades recomiendan actuar con calma para proteger la integridad de los ocupantes y evitar daños mayores al automóvil.
Lo primero es poner a salvo a las personas. Si el nivel del agua comienza a subir y representa un riesgo, abandona el vehículo y busca un lugar seguro. Nunca intentes cruzar corrientes de agua, ya que incluso unos centímetros pueden arrastrar un automóvil.
Si el vehículo ya quedó atrapado por la inundación, no intentes encender el motor. Hacerlo puede provocar daños severos, como la entrada de agua al motor, lo que incrementa considerablemente el costo de la reparación y, en algunos casos, podría afectar la cobertura del seguro.
Antes de mover el automóvil, espera a que sea revisado por un mecánico, quien verificará si ingresó agua al motor, la transmisión, el sistema eléctrico o los frenos.
Para prevenir este tipo de situaciones, las autoridades recomiendan consultar el pronóstico del tiempo antes de salir, evitar calles o pasos a desnivel con acumulación de agua y no intentar atravesar zonas inundadas, aunque parezcan poco profundas.
Actuar con rapidez y seguir estas recomendaciones puede marcar la diferencia entre una reparación menor y la pérdida total del vehículo, además de reducir el riesgo para quienes viajan a bordo.
