Un insólito percance vial captado en Hungría se ha vuelto tendencia en el entorno digital debido a lo inesperado y peculiar de la situación. Un hombre que se desplazaba a bordo de un patín eléctrico a una velocidad aproximada de 35 kilómetros por hora vivió un momento de auténtico asombro cuando un pequeño conejo saltó de manera repentina desde los matorrales hacia la vialidad. Terminó impactando de lleno y de forma directa contra el rostro del conductor, provocando que este perdiera el control de los manubrios y cayera aparatosamente sobre el asfalto.
A pesar de la espectacularidad y la fuerza del inesperado golpe, el portador de la unidad logró salir prácticamente ileso y con heridas menores gracias a que portaba correctamente su equipo de protección, dejando el video como uno de los accidentes más extraños registrados en las redes sociales.











