El uso constante de asistentes virtuales e Inteligencia Artificial está generando un impacto profundo en la mente humana, al grado de moldear las emociones de los usuarios.
Ante este panorama, la comunidad científica hace un llamado urgente para que psicólogos y expertos en conducta humana formen parte activa en el desarrollo de estas tecnologías, garantizando que su evolución sea segura y no afecte el bienestar emocional de la sociedad.