Un brillante meteorito cruzó el espacio aéreo de los estados de Missouri y Kansas, generando una ola de asombro entre los residentes que disfrutaban de la velada.
Las cámaras de seguridad y dispositivos móviles captaron el momento exacto en que la inmensa bola de fuego atraviesa la atmósfera a gran velocidad, destellando con una luz tan intensa que convirtió la noche en día por un par de segundos antes de desintegrarse por completo sin causar daños en la superficie.