Las autoridades de salud de la ciudad de Nueva York mantienen bajo vigilancia un brote de legionela, una bacteria que puede provocar una infección pulmonar grave conocida como enfermedad del legionario.
De acuerdo con los reportes, la bacteria fue detectada en una zona específica de la ciudad, por lo que las autoridades realizan inspecciones y labores de desinfección en sistemas de agua para evitar nuevos contagios. La legionela suele proliferar en ambientes acuáticos, como torres de enfriamiento, sistemas de aire acondicionado, fuentes, jacuzzis y tuberías con agua estancada.
Actualmente, el brote ha dejado 59 casos confirmados. De ellos, 15 pacientes permanecen hospitalizados, 33 ya fueron dados de alta tras recibir atención médica y 11 personas presentaron un cuadro leve, por lo que no requirieron hospitalización. Hasta el momento, las autoridades no han reportado defunciones relacionadas con este brote.
La enfermedad no se transmite de persona a persona. El contagio ocurre al inhalar pequeñas gotas de agua contaminada con la bacteria, por lo que los especialistas señalan que el riesgo para la población en general sigue siendo bajo cuando se aplican las medidas de control correspondientes.
Entre los principales síntomas de la enfermedad del legionario se encuentran:
- Fiebre alta y escalofríos.
- Tos seca o con flemas.
- Dificultad para respirar.
- Dolor muscular.
- Dolor de cabeza.
- Cansancio intenso.
- En algunos casos, diarrea, náuseas o confusión.
Los adultos mayores de 50 años, fumadores, personas con enfermedades pulmonares crónicas o con sistemas inmunológicos debilitados presentan un mayor riesgo de desarrollar complicaciones.
Las autoridades sanitarias recomendaron acudir al médico si se presentan síntomas compatibles con la enfermedad, especialmente después de haber estado expuesto a instalaciones con sistemas de agua que pudieran estar contaminados. Mientras tanto, continúan las investigaciones para identificar el origen del brote y evitar una mayor propagación.
