La crisis de incendios en la capital michoacana alcanza niveles críticos, no solo por las condiciones climáticas, sino por la persistencia de prácticas humanas riesgosas.
Con más de 550 siniestros reportados, principalmente en zonas de pastizales y lotes baldíos, las autoridades hacen un llamado urgente a la civilidad. Evitar la quema de basura y el abandono de colillas es fundamental para frenar una temporada de estiaje que ya iguala la mitad de la actividad incendiaria de todo el año anterior