El fenómeno ocurrió en Indonesia con la erupción del histórico volcán Krakatoa, el cual generó una densa columna que se extendió por varios kilómetros de altura, obligando a las autoridades a mantener bajo estrecha vigilancia a otros cuatro colosos activos en la zona.
Cuerpos de protección civil monitorean la evolución del evento para coordinar posibles evacuaciones preventivas en las comunidades más vulnerables.