Una enorme y brillante bola de fuego cruzó el cielo nocturno de Pekín, China, provocando asombro entre la población. El fenómeno, captado en video por cientos de testigos, sería compatible con la desintegración de un bólido o meteoroide al ingresar a la atmósfera terrestre. Su intenso resplandor iluminó momentáneamente el cielo y convirtió el acontecimiento en una escena fuera de lo común.