El planeta fue testigo de un extraordinario espectáculo astronómico con el paso de un eclipse solar total que dejó maravillados a miles de observadores al oscurecer por completo el cielo durante el día.
La franja de totalidad de este raro fenómeno recorrió una estrecha ruta geográfica que abarcó territorios de Groenlandia, Islandia, el norte de Rusia, el océano Atlántico, España y una pequeña porción de Portugal.
Durante la fase cumbre del evento, el disco solar permaneció totalmente cubierto por la Luna durante períodos de menos de dos minutos en la mayoría de los puntos de observación, alcanzando un máximo cercano a los dos minutos y medio en zonas del Atlántico Norte.
Especialistas recordaron a la población que únicamente durante esos breves instantes de cobertura total es seguro contemplar el fenómeno a simple vista sin protección especial










