Una práctica de comercio irregular desató molestia entre la ciudadanía luego de que se documentara la forma en que un vendedor ambulante cobraba por el peso de frutas y verduras.
El comerciante realizaba una simulación del pesaje de los productos sosteniendolos al aire únicamente con las manos, la maniobra consistía en agacharse para colocar las bolsas de mercancía sobre una báscula inexistente de forma manual para asignar un precio arbitrario a los compradores.
Hasta el momento no se ha precisado el tianguis o mercado sobre ruedas específico donde ocurrieron los hechos, sin embargo, usuarios y consumidores han hecho un llamado a revisar los instrumentos de medición en este tipo de comercios.