Una estructura cósmica con forma similar a una clave de sol llamó la atención de los investigadores por su peculiar apariencia y su origen: la actividad de un agujero negro supermasivo y la colisión de dos cúmulos de galaxias.
De acuerdo con una investigación publicada en la revista Astronomy & Astrophysics, el agujero negro expulsó partículas y campos magnéticos que generaron ondas de radio. Tiempo después, el choque entre los cúmulos produjo ondas de choque que comprimieron esas partículas y reactivaron su brillo.
Para estudiar el fenómeno, se utilizaron observaciones de los telescopios Chandra y eROSITA, además de datos de radio de la red europea LOFAR. La estructura se encuentra detrás de la Vía Láctea, lo que dificulta su observación desde la Tierra.
Aunque su silueta recuerda a un símbolo musical, los científicos explican que se trata de una coincidencia visual conocida como pareidolia, fenómeno por el que el cerebro identifica formas familiares en patrones aleatorios.