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Squishies, los juguetes de moda: ¿son tóxicos o representan un riesgo para los niños?

Crédito: Redes sociales

Los Squishies se han convertido en juguetes populares entre niñas, niños y adolescentes por sus formas de animales, alimentos y personajes, así como por su textura suave que permite apretarlos y recuperar su forma original. Sin embargo, detrás de esta tendencia existen dudas sobre su seguridad, especialmente cuando se trata de productos de origen desconocido.

¿Los Squishies son tóxicos? La respuesta es que depende del producto. No todos estos juguetes son peligrosos, pero algunas versiones falsificadas o fabricadas sin controles de calidad pueden contener sustancias dañinas o materiales que representan un riesgo para la salud. La Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor de Estados Unidos (CPSC) emitió una alerta en agosto de 2026 sobre algunos de estos juguetes.

¿Qué riesgos pueden representar?

Uno de los principales problemas está en los materiales con los que se fabrican y en el contenido de los juguetes que tienen rellenos líquidos, geles, polvos o pequeñas bolitas absorbentes de agua.

Si el juguete se rompe, los niños pueden entrar en contacto con esos materiales o ingerirlos accidentalmente. Las bolitas de agua pueden expandirse dentro del organismo y provocar obstrucciones intestinales, además de riesgo de asfixia.

También existe preocupación por algunas sustancias químicas, como el plomo y determinados ftalatos, que pueden estar presentes en productos que no cumplen con las normas de seguridad. Además, algunos juguetes pueden liberar olores químicos fuertes, una señal para dejar de utilizarlos y revisar su procedencia.

Otro riesgo aparece cuando se calientan. La CPSC advirtió que colocar estos juguetes en el microondas, dejarlos dentro de un automóvil caliente o exponerlos a altas temperaturas puede provocar que se rompan y liberen material capaz de causar quemaduras graves.

¿Cómo saber si un Squishy es seguro?

Antes de comprar uno, es importante revisar las siguientes recomendaciones:

  • Verifica la etiqueta: busca el nombre del fabricante, la edad recomendada y las advertencias de seguridad.
  • Evita productos de procedencia desconocida: desconfía de juguetes sin información del fabricante o sin instrucciones.
  • Revisa su estado: si está roto, pierde líquido, tiene una textura aceitosa o pegajosa inusual, o desprende un olor químico intenso, deja de usarlo.
  • No permitas que los niños lo muerdan: el contenido podría ser peligroso si se ingiere.
  • Nunca lo calientes: no lo introduzcas al microondas ni lo dejes en lugares con temperaturas elevadas.
  • Supervisa a los más pequeños: especialmente si el juguete contiene bolitas, geles u otras piezas que puedan quedar expuestas al romperse.

La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) también recomienda en México evitar juguetes sin etiquetas informativas ni advertencias, respetar la edad indicada y revisar la calidad de los materiales.

¿Qué hacer si un juguete se rompe?

Si un Squishy se rompe o comienza a liberar su contenido, retíralo de inmediato de las manos de los niños y evita que toquen o ingieran el relleno. Si hubo ingestión, contacto con los ojos o síntomas como irritación, vómitos o dificultad para respirar, busca atención médica.

En conclusión, no es correcto afirmar que todos los Squishies son tóxicos, pero sí existen modelos que han sido señalados por riesgos relacionados con sus materiales y rellenos. La mejor medida es elegir juguetes identificables, revisar sus advertencias y suspender su uso cuando presenten daños o características sospechosas.

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