Una falla en los protocolos de seguridad de un centro penitenciario permitió la evasión momentánea de un privado de la libertad.
El suceso ocurrió en el Centro de Detención del Condado de Chesterfield, en Carolina del Sur, Estados Unidos, cuando el recluso identificado como Charles Alexander Dieterich utilizó un lápiz para manipular el mecanismo de cierre de su celda y abrir la puerta.
Tras salir del calabozo, el hombre atravesó el área de cocina, cruzó un acceso sin seguro destinado al retiro de desechos y escaló una cerca perimetral con alambre de púas, sufriendo diversas cortaduras durante la maniobra.
Agentes de la Oficina del Sheriff desplegaron un operativo de búsqueda y localizaron al fugitivo unos 30 minutos después en una carretera aledaña, trasladándolo a un hospital bajo custodia antes de reingresarlo al recinto.












