Un altercado físico entre dos ejecutantes musicales se registró en un concurrido espacio público urbano, generando momentos de tensión entre los transeúntes y visitantes del lugar.
Los hechos sucedieron en la tradicional Plaza Garibaldi, ubicada en el centro de la Ciudad de México, donde presuntamente una disputa por la atención de clientes derivó en una acalorada discusión verbal que escaló rápidamente hacia las agresiones físicas.
Durante la riña, los involucrados intercambiaron golpes de puño e hicieron uso de sus propias guitarras de trabajo para impactarse mutuamente, provocando daños en los instrumentos de cuerda.
Ante el incremento de la violencia en el perímetro, otros mariachis y músicos que prestaban sus servicios en la explanada intervinieron de manera oportuna para sujetar a los contendientes y poner fin a la agresión.