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Lo que encontraron en croquetas para perro preocupa a científicos mexicanos

Detectan insectos asociados a la descomposición en alimento para mascotas

Alerta por croquetas contaminadas con salmonella (Crédito: Pexels)

Una investigación realizada durante seis años por científicos de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) encendió las alertas sobre las condiciones en que se almacenan y comercializan las croquetas para perro que se venden a granel en algunas tiendas de abarrotes de Culiacán.

El estudio, desarrollado por investigadores del cuerpo académico de Vida Silvestre y Biología Molecular de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas de la UAS, permitió identificar cuatro especies de insectos asociados con el alimento procesado para mascotas.

Entre los organismos encontrados destaca Necrobia rufipes, un insecto relacionado con materia animal en descomposición y cuya presencia llamó particularmente la atención de los especialistas.

De acuerdo con el investigador José Israel Torres Avendaño, aún se analiza cómo llegó esta especie hasta las croquetas. Una posibilidad es que la plaga haya estado presente desde la planta donde se fabrica el alimento; otra es que los insectos hayan ingresado posteriormente, cuando los costales fueron abiertos en los establecimientos y permanecieron expuestos.

Los investigadores señalaron que uno de los principales factores de riesgo está relacionado con el almacenamiento y venta a granel, debido a que en algunos comercios los costales permanecen abiertos y el alimento queda expuesto al ambiente durante periodos prolongados.

Además de Necrobia rufipes, fueron identificadas otras tres especies: Plodia interpunctella, Oryzaephilus surinamensis y Tribolium castaneum.

Los especialistas explicaron que estos organismos pueden alimentarse de los nutrientes presentes en las croquetas y modificar la composición del producto, además de representar un posible riesgo de contaminación derivado de la manipulación directa del alimento.

El problema también cobra relevancia por la temporada. El estudio encontró que tres de las especies identificadas presentan una mayor presencia durante agosto, septiembre y octubre, periodo en el que coinciden temperaturas elevadas y lluvias.

Ante estos resultados, los investigadores consideran importante revisar las condiciones de almacenamiento y comercialización del alimento para mascotas, particularmente cuando se vende a granel.

La investigación continúa para determinar con mayor precisión si las plagas llegan desde las plantas de producción o si aparecen durante el almacenamiento y venta en los establecimientos.

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