Una discusión verbal entre un comensal y el personal administrativo de un establecimiento gastronómico generó controversia en el ámbito local.
Los hechos se registraron al interior de un local comercial ubicado en el centro de la alcaldía Coyoacán, en la Ciudad de México, donde el cliente manifestó su inconformidad ante la presencia de un grupo de mariachis que prestaba sus servicios musicales en la zona de mesas.
El cliente argumentó que la dimensión reducida del espacio y el volumen de la interpretación dificultaban el diálogo en el inmueble, exigiendo que se restringiera la presentación de las agrupaciones de música tradicional.
Ante el reclamo, los encargados del negocio señalaron que los visitantes tienen la libertad de elegir permanecer en el establecimiento, destacando que las agrupaciones tradicionales forman parte de la propuesta del lugar y respetan las normas internas.