El volcán Mayon, en Filipinas, registró una erupción explosiva que provocó una columna de ceniza de aproximadamente 3 mil metros de altura sobre el cráter.
Tras el fenómeno, el Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología (PHIVOLCS) elevó el nivel de alerta a 3, ante el incremento de la actividad volcánica y el riesgo por la caída de ceniza y rocas.
Como medida preventiva, las autoridades ordenaron evacuaciones obligatorias en un perímetro de seis kilómetros alrededor del volcán. La medida impactó a comunidades cercanas como Daraga, Camalig y Guinobatan.
La situación mantiene en alerta a las poblaciones de la zona, mientras las autoridades advierten sobre los peligros asociados con la actividad del volcán.