De acuerdo con la información emitida por los organismos sismológicos, el foco del temblor se localizó a 12 kilómetros al norte de Ciudad Santa Catarina, dentro del estado de Nuevo León, alcanzando una profundidad aproximada de apenas 5 kilómetros.
Pese a la baja magnitud del evento geológico, la escasa profundidad provocó que la sacudida fuera perceptible de manera instantánea por la población local, generando diversos reportes en redes sociales y alertas preventivas.
Tras el monitoreo inicial realizado por las autoridades, se confirmó que no se registraron personas lesionadas ni afectaciones materiales en las viviendas de la demarcación.










