Durante la tarde, el área de La Quebrada, ubicada en el puerto de Acapulco, Guerrero, presentó un oleaje de gran magnitud que golpeaba con fuerza las paredes rocosas, acompañado de precipitaciones continuas.
Las condiciones marítimas y atmosféricas en la franja costera responden a los efectos combinados de la cercanía del huracán Polo y el avance de un frente frío sobre la región.
Las marejadas alcanzaron alturas considerables, cubriendo las plataformas inferiores de observación y generando densas nubes de brisa marina que dificultaban la visibilidad a lo largo del paseo marítimo.
Las condiciones de peligro permanecen activas en la franja de acantilados, por lo que se ha sugerido a residentes y turistas extremar precauciones y evitar aproximarse a los miradores o zonas de rompiente.
El monitoreo de la franja costera continuará mientras persista la interacción entre el fenómeno ciclónico y el sistema frontal en las aguas del Pacífico.