El derrumbe ocurrió en las inmediaciones del templo de San Pablo, dentro del municipio de Zoquitlán, Puebla, donde la pared limítrofe cedió abruptamente sobre la vía pública y cayó directamente contra una camioneta que se encontraba aparcado a escasos metros del lugar.
A pesar del aparatoso desplome y la fuerza del impacto, no se registraron personas lesionadas ni pérdidas humanas, quedando el saldo del incidente únicamente en daños materiales de consideración.












