La magnitud de la tragedia se agrava tras el devastador sismo de magnitud 7.7 que sacudió la Isla de Flores, en Indonesia durante la madrugada, provocó el colapso masivo de infraestructuras y momentos de auténtico pavor ha dejando severas afectaciones estructurales y daños irreparables en múltiples localidades de la provincia de Nusa Tenggara Oriental.
De acuerdo con los reportes más recientes emitidos por la Agencia Nacional de Gestión de Desastres, la cifra de víctimas mortales ha superado ya las tres decenas, mientras que cerca de 2,000 personas han tenido que ser evacuadas de emergencia, principalmente en la regencia de Nagekeo.
Los equipos de rescate y auxilio continúan trabajando a contrarreloj entre los escombros para localizar a personas atrapadas y brindar asistencia médica a los sobrevivientes.