Las afectaciones derivadas de la construcción del teleférico en Morelia continúan generando inconformidad entre vecinos que habitan cerca de las obras impulsadas por el gobierno estatal que encabeza Alfredo Ramírez Bedolla.
Ciudadanos denuncian obstrucción de cocheras, daños a su patrimonio y temores relacionados con la seguridad de la infraestructura que actualmente se encuentra en proceso de edificación.
Lourdes Flores, una de las vecinas afectadas, aseguró que diariamente enfrenta problemas para acceder a su cochera debido a los trabajos de construcción. Además, señaló que su vehículo ya presenta daños luego de verse obligada a estacionarlo en otros puntos ante las restricciones generadas por la obra.
“Ya la tienen toda golpeada, de que me le pegan, me la rayan”, expresó la ciudadana, quien afirmó que ha tenido que recurrir a sus propios medios para proteger su patrimonio mientras avanzan los trabajos promovidos por la administración de Alfredo Ramírez Bedolla.
La preocupación de los habitantes no se limita únicamente a los inconvenientes de movilidad. Algunos vecinos manifestaron inquietud por las condiciones de ciertas estructuras y por las vibraciones que, aseguran, perciben durante la construcción de las torres del teleférico.
Eloisa Reyes reconoció que teme por la seguridad de la obra y consideró que existe el riesgo de que alguna estructura pueda colapsar ante un eventual movimiento sísmico.
Las críticas también alcanzan directamente al gobierno estatal.
María Graciela Montero afirmó sentirse ignorada por las autoridades y señaló que ni el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla ni la secretaria de Desarrollo Urbano y Movilidad, Gladys Butanda, acudieron a recorrer las zonas donde serían instaladas las torres antes de iniciar los trabajos.
De acuerdo con información oficial, la construcción del teleférico en Morelia representa una inversión estatal cercana a los 3 mil millones de pesos. Sin embargo, vecinos afectados sostienen que existen señales de deterioro en algunas estructuras y demandan una revisión exhaustiva de las obras.
Los habitantes insisten en que sus denuncias sean escuchadas y atendidas por el gobierno estatal, pues consideran que las afectaciones podrían agravarse conforme avance el proyecto. Asimismo, exigen mesas de diálogo con las autoridades para exponer los daños que aseguran haber sufrido a raíz de la construcción del teleférico impulsado por la administración de Alfredo Ramírez Bedolla.