Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, se lanzó un llamado a “no ver TV Azteca”, acompañado de señalamientos sobre la supuesta falta de ética y veracidad en los contenidos del medio. En la misma intervención se hizo referencia a Ricardo Salinas Pliego, insinuando que reaccionaría con molestia en redes sociales ante el tema.
En respuesta, TV Azteca emitió un mensaje contundente asegurando que el intento de boicot será inútil, pues millones de mexicanos disfrutan diariamente de su programación, que incluye realities, películas, coberturas deportivas y espacios informativos “que sí hablan con la verdad”. La empresa afirmó que los ciudadanos no dejarán de ver sus contenidos sólo porque “al régimen le incomode la verdad”.
La televisora calificó el llamado como “una agresión directa a la libertad de expresión y de prensa”, advirtiendo que atenta contra el derecho de los mexicanos a decidir por sí mismos cómo informarse. Señaló que estas acciones parecen tratar a la audiencia como menores de edad incapaces de discernir, una actitud que consideró propia de tiempos autoritarios.
TV Azteca también aseguró que lo que realmente molesta al gobierno es que la cadena se ha mantenido como una voz crítica que no ha cedido “ni ante el acoso ni la persecución política”. En su posicionamiento, acusó a la 4T de intentar en repetidas ocasiones boicotear y destruir al medio.
Asimismo, la televisora enumeró diversas denuncias que ha realizado sobre presuntos actos de complicidad con el crimen organizado, corrupción en altos niveles y deterioro institucional. Entre los señalados mencionó a gobernadores como Rubén Rocha Moya y Américo Villarreal, además de figuras como Enrique Inzunza, Adán Augusto López, y los hijos del presidente, Andy y Bobby López Beltrán.
TV Azteca seguirá informando “con responsabilidad periodística”, pese a los ataques que prevé continuarán. “Trabajamos para México y los mexicanos, nunca para los políticos y sus malos gobiernos”.