El embate del poderoso tifón Champi paralizó por completo la actividad cotidiana en Taiwán, luego de que las autoridades ordenaran el cierre masivo de planteles educativos, suspensión de actividades laborales y el desalojo preventivo de miles de ciudadanos en zonas de alto riesgo.
El fenómeno meteorológico azota la isla con condiciones extremas que han puesto en alerta máxima a los sistemas de emergencia.
El ciclón tropical avanza en la región generando potentes rachas de viento que alcanzan los 190 kilómetros por hora, además de marejadas ciclónicas extremas con olas que superan los ocho metros de altura en las costas insulares.
Debido al peligro inminente para la navegación aérea y marítima, las aerolíneas locales e internacionales determinaron la cancelación de casi 1,000 vuelos, dejando varados a miles de pasajeros.
Cuerpos meteorológicos continúan monitoreando el desplazamiento del sistema tropical mientras instan a la población a permanecer en resguardo absoluto hasta que disminuya el impacto del fenómeno.