Un hurto perpetrado contra el patrimonio comunitario de una iglesia generó indignación en el poblado de Ayotla, perteneciente al municipio de Ixtapaluca, Estado de México, cuando un grupo de por lo menos cuatro sujetos ingresó de forma ilícita a las instalaciones del templo religioso.
Los implicados treparon hasta la parte alta del campanario llevando consigo cizallas y cuerdas para cortar los candados y cadenas que aseguraban la pieza de bronce.
Toda la maniobra para desmontar y sustraer el artefacto se ejecutó en un lapso menor a cinco minutos. Vecinos del sector manifestaron su preocupación ante el repunte de los delitos e hicieron un llamado para reforzar la vigilancia en la zona.












