Los hechos ocurrieron en las inmediaciones de la estación Cueyamil del Tren Suburbano, en el municipio de Tultitlán, Estado de México, donde el nivel del agua y las malas condiciones del camino provocaron que la unidad tipo combi se apagara por completo.
De acuerdo con las indagatorias del caso, la imposibilidad de avanzar combinada con una presunta fuga del sistema de gas del vehículo provocó la intoxicación masiva de las personas a bordo.
Tres de las víctimas fallecieron dentro de la colectiva, mientras que dos mujeres y un hombre alcanzaron a salir de la unidad pero se desvanecieron metros adelante sobre la acera a causa de los vapores inhalados, por lo que la zona quedó acordonada para las labores periciales.












