El siniestro ocurrió en las inmediaciones acuáticas de la zona norte de Chipre, poco después de que la nave zarpara con rumbo hacia Turquía transportando a bordo a un aproximado de 280 pasajeros entre viajeros y miembros de la tripulación.
El percance provocó que decenas de personas cayeran al agua, desencadenando la activación de un operativo masivo de búsqueda y salvamento marítimo coordinado por las corporaciones de guardacostas y helicópteros de rescate.
Diversas embarcaciones comerciales que navegaban por el área se sumaron a las labores de auxilio para rescatar a los náufragos del mar, mientras las autoridades mantienen acordonada la zona.