La falla de San Andrés vuelve a generar dudas ante la posibilidad de un gran terremoto en California y sus posibles repercusiones en territorio mexicano. Sin embargo, especialistas advierten que no es posible predecir cuándo ocurrirá un sismo ni afirmar que la falla esté a punto de activarse.
La falla de San Andrés se extiende aproximadamente 1,300 kilómetros y atraviesa California, en Estados Unidos, hasta llegar a Baja California, en México. Forma parte del límite entre las placas del Pacífico y Norteamericana.
En caso de registrarse un terremoto de gran magnitud en este sistema, el estado mexicano que tendría mayor exposición sería Baja California, debido a su cercanía con la falla y a la presencia de otras estructuras geológicas relacionadas, como las fallas Imperial y de Mexicali.
También podrían percibirse movimientos en Sonora y Sinaloa, aunque con una intensidad menor y dependiendo de la magnitud, ubicación y profundidad del eventual terremoto.
¿Y Michoacán?
Para Michoacán no se contempla una afectación directa por la falla de San Andrés. La actividad sísmica que caracteriza al estado está relacionada principalmente con la interacción de las placas tectónicas frente a las costas del Pacífico mexicano, particularmente la subducción de la placa de Cocos.
Por ello, un eventual terremoto originado en la falla de San Andrés no significa que estados del centro del país, como Michoacán, vayan a sufrir necesariamente daños.
La placa de Cocos es una de las principales placas tectónicas que interactúan con el territorio mexicano. Se desplaza por debajo de la placa Norteamericana frente a las costas del Pacífico, en un proceso conocido como subducción. Este movimiento acumula tensión que puede liberarse en forma de sismos, por lo que estados como Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas presentan una importante actividad sísmica.
No hay fecha para el llamado “Big One”
Aunque durante años se ha hablado del denominado “Big One”, un posible terremoto de gran magnitud en California, los especialistas no pueden establecer una fecha para que ocurra.
Los estudios históricos permiten conocer la actividad de la falla y estimar periodos de recurrencia, pero no existe actualmente un método científico capaz de predecir con precisión el día, hora o magnitud de un terremoto.
Por ello, las versiones que aseguran que la falla de San Andrés “se activará próximamente” no deben interpretarse como una predicción científica.
La recomendación para la población, tanto en las regiones con mayor actividad sísmica como en el resto de México, es mantener un plan familiar de protección civil, identificar zonas seguras y conocer qué hacer antes, durante y después de un sismo.