Nuevas grabaciones han generado cuestionamientos sobre el funcionamiento del Instituto Nacional Electoral (INE), luego de que se difundieran conversaciones atribuidas al empresario y proveedor José Alfredo Hernández Casillas, en las que hace referencia a presuntas amenazas contra Guadalupe Taddei, expresidenta del organismo.
En uno de los videos, Hernández Casillas asegura que habría advertido a Taddei que contaba con información comprometedora resguardada en distintos países, entre ellos Europa, Estados Unidos y Canadá, y que, si algo le sucedía, el material podría salir a la luz.
Durante la conversación, el empresario utiliza expresiones que fueron interpretadas como una advertencia hacia la entonces titular del INE y la propia institución.
Las grabaciones también muestran declaraciones sobre una supuesta relación de tensión entre el proveedor y funcionarios del organismo electoral.
Señalamientos sobre asignación de plazas
En otro video, Hernández Casillas habla de presuntos movimientos en 62 plazas y menciona a Iliana Araceli Hernández Gómez, exfuncionaria del INE.
En la conversación hace referencia a puestos que habrían sido dados de baja y a una persona que, según su relato, anteriormente habría trabajado como masajista para una exfuncionaria y posteriormente habría obtenido una posición dentro del instituto.
Las declaraciones también apuntan a posibles prácticas de asignación de espacios laborales en organismos públicos locales electorales (OPLES).
El caso ha generado cuestionamientos sobre la relación entre proveedores y funcionarios electorales, así como sobre los mecanismos de contratación y asignación de plazas dentro de las instituciones.