Más de 14 mil piezas de huevo fueron aseguradas en el Mercado de Abastos El Refugio, en la capital de Durango, luego de que autoridades sanitarias detectaran irregularidades en el etiquetado del producto.
La Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios de Durango (Coprised) informó que las cajas en las que se comercializaba el huevo no contaban con la fecha de caducidad impresa, un requisito establecido por la normativa sanitaria.
Aunque en redes sociales comenzó a circular el término “huevo pirata”, las autoridades aclararon que esto no significa que se trate de un producto artificial o fabricado con materiales distintos al huevo. El concepto se utiliza para referirse a mercancía que presenta irregularidades en su procedencia, etiquetado o documentación sanitaria.
De acuerdo con la información proporcionada por las autoridades, el producto contaba con documentación básica sobre la granja de origen; sin embargo, las cajas no cumplían con los requisitos de etiquetado. Tras ser asegurado, el huevo fue destruido, mientras que el caso quedó bajo revisión jurídica para determinar si corresponde alguna sanción al establecimiento o responsable.
Ante este tipo de situaciones, comerciantes recomendaron a los consumidores comprar huevo en establecimientos formales y revisar que el empaque cuente con información sobre su procedencia y fecha de caducidad. De esta manera se puede reducir el riesgo de adquirir alimentos que no cumplan con las condiciones sanitarias necesarias.