La reforma electoral aprobada por la mayoría de Morena ha generado cuestionamientos de sectores opositores y movimientos ciudadanos, quienes consideran que las nuevas disposiciones limitan la participación de proyectos independientes.
Las críticas señalan que las restricciones reducen la capacidad de identificación y promoción de estas expresiones políticas frente a los partidos tradicionales.
Además, los detractores afirman que los cambios representan un retroceso para la pluralidad democrática y la competencia electoral. La iniciativa ha recibido respaldo de autoridades afines al oficialismo, incluido el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, lo que ha intensificado el debate sobre sus alcances e implicaciones políticas.