La falta de oportunidades laborales, la desintegración familiar y la influencia del entorno social son señaladas por ciudadanos como algunos de los principales factores que favorecen el reclutamiento de adolescentes por parte de grupos delictivos en Michoacán.
De acuerdo con cifras de la Fiscalía General del Estado (FGE), actualmente 40 menores de edad enfrentan procesos penales por delitos de alto impacto. De ellos, 21 permanecen bajo internamiento preventivo en centros especializados, mientras que 19 enfrentan sus procesos con medidas alternativas en libertad.
Para habitantes de la entidad, el problema debe atenderse desde la prevención, fortaleciendo el papel de las familias, la educación y la generación de oportunidades para los jóvenes.
Juan López, empleado, consideró que tanto los padres de familia como las autoridades tienen una responsabilidad importante para evitar que más adolescentes sean captados por la delincuencia.
"Falta un poco de atención de parte de los padres de familia y el gobierno también tiene que hacer su parte para poder controlar a la gente que hace eso", expresó. Añadió que la escasez de empleos también representa un factor de riesgo para quienes buscan incorporarse al mercado laboral.
"En realidad hay poco empleo", señaló Fernando, otro de los entrevistados, coincidió en que la falta de acompañamiento familiar y las dificultades económicas influyen en este fenómeno.
"Si no hay trabajo, la gente busca la forma de salir adelante y no importa cuál sea", afirmó, por su parte, Kevin Escutia, estudiante, que señaló que el contenido que circula en internet y redes sociales también puede influir en algunos jóvenes.
Las cifras de la FGE reflejan que el problema continúa presente en la entidad y especialistas han señalado en diversas ocasiones que la prevención, el acceso a la educación, actividades recreativas y mayores oportunidades de empleo son elementos fundamentales para disminuir el riesgo de que niñas, niños y adolescentes sean reclutados por organizaciones criminales.
