Temporales con ráfagas de viento que superaron los 100 km/h causaron al menos tres muertes y cinco personas heridas en diversas regiones del sur y sureste de Brasil, en particular en estados como Río de Janeiro, São Paulo, Paraná y Río Grande do Sul.
La tempestad ingresó durante la noche del martes y cobró mayor fuerza con el paso de las horas, registrando ráfagas que en algunos puntos alcanzaron los 117 km/h. La potencia de los vientos provocó derrumbes, cortes en rutas principales, caída de árboles y la evacuación de más de un centenar de personas, además de dejar a miles de ciudadanos sin suministro eléctrico.