La frustración y el descontento de miles de ciudadanos continúan creciendo ante las constantes movilizaciones y bloqueos protagonizados por diversos actores políticos y sociales en México. Lo que comenzó con protestas de docentes y grupos afines a Morena en la Ciudad de México se ha extendido a entidades como Oaxaca, Guerrero, Chiapas e incluso algunos estados del norte del país, provocando afectaciones a la movilidad, actividades económicas y servicios públicos.
A este escenario se prevé que se sumen nuevas manifestaciones encabezadas por colectivos como los normalistas de Ayotzinapa y grupos de madres buscadoras, quienes han anunciado acciones para visibilizar sus demandas. La situación ha generado un debate sobre el derecho a la protesta y el impacto que estas movilizaciones tienen en la vida cotidiana de millones de personas que diariamente enfrentan cierres de vialidades, retrasos y diversas complicaciones derivadas de las manifestaciones.