En Michoacán quedó establecido por el congreso una prohibición clara y categórica del envenenamiento de animales por parte de autoridades estatales o municipales, independientemente de la finalidad con la que se pretenda justificar.
La modificación al marco legal busca garantizar que cualquier acción relacionada con el manejo de animales se realice mediante procedimientos éticos, humanitarios y seguros, privilegiando el uso de métodos avalados por las Normas Oficiales Mexicanas y evitando prácticas que provoquen sufrimiento o muerte por intoxicación.
Además, se impulsa la aplicación de alternativas consideradas más efectivas y responsables para atender la sobrepoblación animal, entre ellas las campañas de esterilización, la promoción de la adopción responsable y la implementación de programas integrales de bienestar animal en coordinación con distintos sectores de la sociedad.
La medida cobra relevancia debido a que, en años recientes, diversas administraciones municipales de Michoacán han sido señaladas por ciudadanos y organizaciones protectoras de animales por presuntos casos de envenenamiento de perros en situación de calle como una forma de controlar la población feral.
Con esta disposición se busca erradicar este tipo de prácticas y fortalecer una cultura de respeto hacia los animales, privilegiando estrategias basadas en la ética, la ciencia y el bienestar animal.
