Un potente movimiento telúrico volvió a encender las alarmas entre la población y los cuerpos de monitoreo sísmico tras registrarse un temblor de magnitud 6,3 en la escala de Richter. El sismo sacudió este miércoles la isla de Mindanao, ubicada en el sur de Filipinas, zona que ya se mantenía sensible debido a un antecedente sísmico de gran intensidad magnitud 7,8 registrado el pasado mes de junio.
De acuerdo con los reportes oficiales emitidos por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), hasta el momento no se han contabilizado víctimas ni daños materiales de gravedad en las comunidades cercanas al epicentro. Asimismo, los organismos internacionales de protección confirmaron que no fue necesaria la emisión de una alerta de tsunami, aunque se mantiene la vigilancia permanente ante posibles réplicas en las próximas horas.