En el Templo de las Monjas retiraron plantas que crecían en las cúpulas y otras partes elevadas del inmueble histórico, ubicado en el Centro de Morelia.
La vegetación fue retirada para evitar que las raíces y la humedad provocaran daños en los elementos arquitectónicos del templo. Debido a la altura de las cúpulas, los trabajos requirieron maniobras especiales para llegar hasta las zonas donde había crecido la flora.
Estas labores se realizan meses después de que una de las torres del templo sufriera daños por las fuertes lluvias. En aquella ocasión, parte de un barandal de cantera rosa se desprendió y cayó, por lo que la zona fue acordonada.
Posteriormente, el barandal afectado fue retirado como medida preventiva.
El Templo de las Monjas forma parte del patrimonio arquitectónico del Centro Histórico de Morelia y es uno de los inmuebles históricos que requieren trabajos constantes para conservar sus estructuras.