Más de 60 pacientes renales podrían quedarse sin sus sesiones de hemodiálisis durante los próximos tres meses, luego de que una clínica les notificara la suspensión de los tratamientos subrogados.
De acuerdo con los pacientes, la Secretaría de Salud de Michoacán mantiene adeudos con la clínica desde mayo, situación que habría provocado la suspensión de las sesiones. Señalan que fueron informados de que el servicio quedaría detenido hasta las primeras semanas de enero de 2027.












