Un oso negro provocó la movilización de cuerpos de emergencia luego de refugiarse en la copa de un árbol, donde permaneció durante varias horas. Para ponerlo a salvo, especialistas utilizaron un dardo anestésico y una red de seguridad que permitió capturarlo sin lesionarlo. Los hechos ocurrieron en Albany, Nueva York, Estados Unidos. Tras ser sometido a una revisión veterinaria, el ejemplar fue liberado en su hábitat natural.