Otra promesa impulsada durante el sexenio pasado se encuentra en el centro de la polémica, luego de que el expresidente Andrés Manuel López Obrador designara a su hijo, Andrés Manuel López Beltrán, como responsable honorífico del proyecto.
La decisión generó cuestionamientos sobre la participación de personas cercanas al entorno familiar en obras públicas. Como en otros proyectos emblemáticos, han surgido acusaciones por posibles actos de corrupción y tráfico de influencias.
Uno de los señalamientos más relevantes apunta a una conversación entre Amílcar Olán y Pedro Salazar Beltrán, primo de los López Beltrán, en la que presuntamente se menciona la obtención de beneficios económicos a cambio de suministrar materiales de menor calidad a los establecidos en las especificaciones técnicas.
A pesar de estas versiones, el gobierno ha sostenido que la obra fue ejecutada correctamente. Respecto a la tragedia ocurrida en 2025 y el movimiento irregular de unidades de carga, se atribuyó a errores humanos.
El caso fue cerrado en diciembre pasado tras el pago de indemnizaciones y el perdón legal a los empleados señalados, algunos de los cuales enfrentaron procesos judiciales.