El hecho ocurrió en la ciudad de Praga, República Checa, cuando un niño caminaba por el borde del andén observando fijamente la pantalla de su teléfono celular, tropezando y cayendo directamente a la zona de las vías momentos antes de que hiciera su arribo la unidad de transporte.
La rápida reacción de los usuarios presentes en el recinto fue crucial para evitar el atropellamiento, pues mientras un ciudadano saltó a los rieles de inmediato para poner a salvo al menor, otros pasajeros activaron a tiempo el botón de parada de emergencia para detener el avance del convoy.
Las cámaras de videovigilancia de la estación registraron toda la secuencia de auxilio, que permitió poner al menor a salvo y sin lesiones de gravedad.